miércoles, 23 de octubre de 2013

EL CASO BARRIO SANIDAD (1983, MENDOZA - CAPITAL) - Reporte MUFON Argentina

Se dio a conocer hace pocos días la investigación realizada por Luis Emilio Annino de un suceso que tuvo lugar hace ya unos años (1983) en la capital mendocina. La tarea realizada por Luis en requerimiento de la organización MUFON (de la cuál es corresponsal investigador) es para resaltar ya que llevó a cabo un trabajo investigativo destacable. Desde Alternativa Ovni recomendamos vivamente leer el informe que ya difundieron los blogs amigos "Café ufológico Río54" y "Ovnis en Corrientes".

                                                                                                                                                Carlos Sainz

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Reporte MUFON Argentina

Caso 49100 (Barrio Sanidad-Capital-Mendoza)
 
Luis Emilio Annino
Corresponsal Investigador MUFON Argentina - Mendoza

 
Antecedentes El pasado 21 de julio de 2013 se incorpora al sistema receptor de denuncias de incidentes OVNI de MUFON EE.UU. el caso nº 49100 por parte de una persona identificada como Alexis Vie, residente en la Ciudad de Mendoza, quien expuso algunos datos correspondientes al avistamiento de un fenómeno aéreo inusual que habría ocurrido el 15 de febrero de 1983, aproximadamente en horas de la medianoche (probablemente sucedió el 16 y no el 15 de febrero como se señalará más adelante) al que textualmente describe como un“Balon que salio detras de la luna, y se fue hacia el lado de las montañas”. Seguidamente amplía el relato señalando que “Era verano, mi casa da enfrente de un cerro, la luna estaba llena, y de repente salio esta balon detras de luna dirijiendose hacia San Juan, disminuyendo su luz, lo vi junto a mi papa y vecino,”.
 
Con esta información disponible y que me fuera remitida por la Dirección Nacional de MUFON Argentina es que procedí a comunicarme con el testigo del caso.
 
El relato del testigo Dado que el testigo Alexis Vie ofreció como único medio para comunicarse con él su correo electrónico, le escribo un mensaje expresándole mi interés en conocer más detalles de su experiencia, brindándome una respuesta casi inmediata a mi solicitud, que es la siguiente:
“Buenas noches Emilio, te explico mas sobre este avistamiento, en ese entonces vivia en el Barrio Sanidad, justo enfrente del cerro Arco, era una hermosa noche de verano, en esa epoca se acostumbraba quedarse con los vecinos en la vereda a disfrutar de un poco de aire fresco, la luna estaba llena, justo enfrente de mi casa, de repente detras de la luna salio este objeto de color blanco de forma de un balon y de tamano grande que a simple vista se veia perfecto, dirigiendose hacia lo que se llama las Lajas, a medida que se desplazaba destellaba en si contorno, a su vez iba desapareciendo, esto habra durado unos 45 segundos mas menos, el mismo fue visto por mi padre y vecino que estabamos justo afuera de las casas. Espero que la haya servido mi relato, y desde ya muchas gracias por haberse contactado”.
 Un intento posterior para contactarme con el testigo resultó infructuoso, no pudiendo obtener ninguna información complementaria por parte del mismo. Por ello me vi motivado a realizar algunas indagaciones en fuentes informativas adicionales que pudieran ofrecerme un mejor grado de conocimiento sobre el contexto en que habría ocurrido el incidente señalado.
 
Información histórica Me dirigí a la hemeroteca mayor de la Biblioteca Pública Gral. San Martín para buscar en los dos principales diarios que se publicaban en la época (Los Andes y Mendoza) la existencia de alguna referencia al caso denunciado o a algún otro que hubiera ocurrido previamente durante el mes de febrero de 1983 en nuestra provincia pero los resultados fueron negativos.
 
Estado del tiempo informado por el Servicio Meteorológico Nacional 
(dependiente de Fuerza Aérea Argentina) para los días 14 (izq.) y 15 
(der.) de febrero de 1983. (Diario Los Andes 15/02/1983 y 16/02/1983)
También consulté en las mismas fuentes el Estado del Tiempo informado por el Servicio Meteorológico Nacional (dependiente de Fuerza Aérea Argentina), a los fines de compararlo con la descripción realizada por el testigo “…era una hermosa noche de verano, en esa epoca se acostumbraba quedarse con los vecinos en la vereda a disfrutar de un poco de aire fresco, la luna estaba llena,…”, presentando los siguientes resultados:
 
 La jornada del 14 de febrero mejoraba luego de algunos días previos de mal tiempo, con disminución de nubosidad y viento rotando del NE con leve ascenso de la temperatura, mientras que para el 15 de febrero hubo pleno sol, con circulación predominante del NE y marcado ascenso de temperatura. Dado que el testigo sitúa su observación aproximadamente a la medianoche del día 15 sin aclarar si era el tránsito de la noche del día 14 para el 15 o del 15 para el 16, se considera que mejor se ajusta esta última situación a las condiciones ambientales imperantes en el momento del avistamiento según la descripción del testigo, aunque cabe advertir que la luna de esa noche era creciente y no llena como señaló el mismo. 

Publicidad del cine Lavalle de “E.T. El
Extraterrestre” de la semana  del incidente
 (Diario Los Andes)
Por otra parte, mientras realizaba la búsqueda de antecedentes inmediatos al caso reportado, pude detectar en ambos medios periodísticos la presencia de dos elementos que a mi juicio son de gran valor histórico para contextualizar, desde un punto de vista sociocultural, la denuncia de este incidente, lo que podría haber actuado como condicionante para la no identificación por parte del testigo de un objeto conocido o cognoscible y por ende su asociación con un OVNI. En primer lugar la proyección en el desaparecido cine Lavalle de la memorable película “E.T. El Extraterrestre” (Steven Spielberg, 1982), que alcanzaba la novena semana de éxito local para cuando ocurrió el caso, lo que implicaba nueve semanas consecutivas (¡más de dos meses!) en donde el tema extraterrestre, al menos a modo de entretenimiento, estaba en boca de la gente; y en segundo lugar la publicación diaria de una recordada historieta de ciencia ficción llamada “El regreso de Osiris” (Alberto Contreras, 1973-1979) en donde platillos voladores, seres de otros mundos y viajes espaciales constituían su esencia fundamental. Se puede afirmar entonces que “lo extraterrestre” estaba presente de manera cotidiana en los medios periodísticos, pudiendo dejar alguna impronta cultural en la sociedad mendocina de ese entonces, de la que también formaba parte nuestro testigo.

Sobre estas líneas, el capítulo del día 15 de febrero de 1983 de “El regreso 
de Osiris” (Diario Mendoza). 

Una vez determinadas brevemente las condiciones ambientales y socioculturales existentes en el momento de la observación, restaba saber algunos aspectos notables del lugar desde donde se hizo la observación.

El lugar del avistamiento El testigo señala que “…en ese entonces vivia en el Barrio Sanidad, justo enfrente del cerro Arco...” y que en una noche de verano de febrero de 1983 junto a otras personas pudo ver que desde una posición aproximadamente enfrentada a su casa “…de repente detras de la luna salio este objeto de color blanco de forma de un balon y de tamano grande que a simple vista se veia perfecto, dirigiendose hacia lo que se llama las Lajas…” 

Posible trayectoria seguida por el objeto (en amarillo)
 observado  por Alexis Vie, el punto celeste corresponde al
 barrio ATSA, y ligeramente hacia el NE. se encuentra el 
viejo Aeroparque  Mendoza y la ex  Estación Eolo. 
El barrio ATSA (mejor conocido como Sanidad) en donde vivía el testigo está situado al O. del departamento Capital, en una zona del piedemonte mendocino en donde está situado el anteriormente mencionado cerro Arco, conocido popularmente porque en sus inmediaciones y de manera “intraterrena” estaría localizada una ciudad denominada Isidris, de la que se registrarían noticias de la misma varios años después del evento presenciado por el señor Alexis Vie y con un marcado impacto cultural que excedió los límites de nuestra provincia. 
 
El objeto luminoso y con forma de balón fue visto dirigiéndose hacia Las Lajas (departamento de Las Heras), esto es hacia el norte del punto de observación; idea que se ve reforzada por el reporte inicialmente efectuado por el señor Vie que decía “…y de repente salio esta balon detras de luna dirijiendose hacia San Juan”, provincia esta localizada inmediatamente al norte de Mendoza, por lo que se le puede atribuir al objeto desconocido un desplazamiento en sentido S-N. Cabe agregar que el término “balón” empleado por el testigo para definir la forma del objeto avistado puede corresponderse al de “esférico”, pero no es de uso popular y estaría más emparentado con la expresión anglosajona “balloon” que corresponde a la denominación en ese idioma de los globos estratosféricos.
 
 La referencia a estos últimos no es accidental, por cuanto a casi 2 km. al NE. del barrio ATSA estaba localizado el Aeroparque Provincial Mendoza (actual base aérea “Cóndor” de la Policía de Mendoza), lugar que funcionaba como base para el lanzamiento de globos estratosféricos, según señala la página web especializada en dicha temática Stratocat (http://stratocat.com.ar/bases/43.htm). Desde la misma hubo alrededor de 300 lanzamientos entre 1971 y 1991, de los cuales aparecen tres registrados en 1983: el 24/5 se lanza el experimento ALIR I, el 19/7 el denominado Genesis II, y el 5/10 uno que voló 9 horas sin más datos adicionales.  

Ex Estación Eolo (Crédito: stratocat.com.ar)
A su vez, el Lic. Pablo A. Pacheco en su libro “De Mendoza hacia el Cosmos. Astronomía, Astrofísica y Actividades Espaciales en el Siglo XX” (UNCuyo, 2013) recuerda que en 1980 la Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales (CNIE) creaba el Centro de Investigaciones y Desarrollos Espaciales Mendoza (CIDEM) y la Base Aeroespacial Mendoza (BAM), desde la que operaría en los terrenos del aeroparque en donde se encontraba la ex Estación Eolo la División Globos, desde donde se realizarían los proyectos anuales Galaxia 81-83 que implicaban el lanzamiento de globos con diversas cargas, aunque no se tienen mayores datos sobre la cantidad y las fechas de esos lanzamientos.

¿Pudo haberse tratado de un meteoro o estrella fugaz? Ante la posibilidad de que el objeto luminoso observado por el señor Vie pudiera tratarse de algún fenómeno astronómico conocido (meteoro o estrella fugaz), realicé la consulta pertinente al Instituto Copérnico, situado en la localidad de Rama Caída, San Rafael (Mendoza), para comprobar si tenían datos históricos de un acontecimiento de este tipo hacia mediados de febrero de 1983, pero la respuesta fue negativa, ya que dicho observatorio funciona desde 1996. Además, señalaron, no tenían información de que alguien llevara esa clase de registros en la provincia. 
 Adicionalmente, me contacté con personal del Observatorio Astronómico de Córdoba para que me brindaran información relativa a las lluvias de estrellas fugaces que pudieran ser observadas desde el Hemisferio Sur, destacándose entre las mismas a las conocidas como “Leónidas (DLE)”, cuyo período de actividad se extiende del 15 de febrero al 10 de marzo (incluyendo lógicamente al día del avistamiento del objeto luminoso desconocido), con su máximo ocurriendo hacia el día 24. Vale agregar que el número máximo de observaciones por hora y en condiciones ideales (tasa horaria cenital) es muy bajo (2).
 
Si bien se puede asociar a esta lluvia de estrellas fugaces con lo que vio el señor Alexis Vie, donde éste expresaba que “…a medida que se desplazaba destellaba en si contorno, a su vez iba desapareciendo, esto habra durado unos 45 segundos mas menos…”, la aparente ausencia de una cola luminosa o estela y la relativa persistencia del fenómeno (los meteoros pueden ser observados entre menos de 10 y hasta 30 segundos) generan dudas sobre esta posible explicación del incidente.
 
Consideraciones finales La limitada información proporcionada por el testigo Alexis Vie dificulta tener un panorama certero de lo acontecido en la noche del 15 de febrero de 1983, en la zona comprendida entre el barrio ATSA y el cerro Arco, lo que conlleva a entrar necesariamente en el terreno especulativo. Se pudo comprobar que las condiciones favorables para la observación del cielo, tal como éste lo describe, son correctas. También se constató que el tema extraterrestre estaba presente en los medios periodísticos de la época, pudiendo afectar la capacidad de valoración de lo observado por parte del testigo. Por ello se considera que lo atestiguado por Vie podría estar vinculado al operativo Galaxia 83 de lanzamiento de globos estratosféricos, aunque la falta de información impide precisar este supuesto. Al mismo tiempo hay un detalle que no se puede soslayar: la circulación general de los vientos en la víspera era en sentido NE., mientras que el “balón” observado por Alexis Vie se dirigía en sentido S-N; esto es, en sentido contrario a los vientos. Finalmente se lo intentó relacionar con la lluvia de estrellas “Leónidas” que ocurre en esa época del año pero los resultados de dicha asociación son limitados. Por lo tanto se considera necesario que el caso deba permanecer de momento sin definición.

Referencias: http://ovnisencorrientes.blogspot.com.ar/
                   http://rio54ovni.blogspot.com.ar/

viernes, 11 de octubre de 2013

Se viene el número 3

Muy feliz en anunciarles que en pocas semanas estará disponible el número 3 de la revista "Alternativa Ovni", un trabajo que no podés dejar de leer. Artículos e informes exclusivos y de primera mano que no vas a encontrar en la web. En este número se presentan secciones nuevas que no tienen desperdicio; también estás a tiempo si querés comentar o dar tu opinión sobre los artículos y notas publicados en los dos primeros números, para ello se inaugura la sección "Correo de lectores". Como siempre la revista es gratis y hay dos lugares de distribución que más adelante recordaremos. Por último quiero agradecer a los amigos investigadores y analistas del tema que muy amablemente enviaron sus fotos con la revis. Ellos leen lo mejor! :-) Muchas gracias!

Carlos Sainz


martes, 8 de octubre de 2013

La gente asocia erróneamente los ovnis con vida extraterrestre

EL DIRECTOR DEL OBSERVATORIO DE TARIJA SEñALA QUE HASTA LA FECHA NO SE CONFIRMó NINGúN CONTACTO

Publicado originalmente en: http://www.opinion.com.bo

El equipo del Observatorio Astronómico de Tarija que vigila el espacio exterior para tratar de explicar los diferentes fenómenos. OBSERVATORIO DE TARIJA

Los astrónomos están abiertos a la idea de que exista vida en algún lugar del universo, pero no en la forma en la que las personas relacionan los avistamientos de ovnis con seres extraterrestres, asegura el director del Observatorio Astronómico Nacional de Tarija, Rodolfo Zalles Barrera.

A continuación, reproducimos el artículo escrito por el ingeniero Zalles, en el que analiza desde diferentes ángulos el fenómeno que ha cautivado a millones de personas durante el transcurso de la historia de la humanidad.

OVNIS, MITO O REALIDAD

El término ovni significa objeto volador no identificado, y generalmente se refiere al avistamiento de un objeto volante, real o aparente, que no puede ser identificado por el observador. 

Por el comercialismo y la charlatanería, el ovni se intenta asociar o hacer un equivalente a una nave extraterrestre o más propiamente platillo volador.

Entonces, cuando se habla de ovnis, el problema básicamente es que no le estamos dando la dimensión que especifica el término, sino que inmediatamente se los relaciona con extraterrestres, y eso no es correcto. 

Cuando no es posible identificar algún objeto volador, ni su origen, éste generalmente se registra como avistamiento ovni. Sin embargo, cuando un ovni es identificado como un objeto conocido (por ejemplo un avión o un globo-sonda meteorológica, un fenómeno óptico etc.), deja de ser ovni y se convierte en objeto volador identificado. 

Algo muy común es ver satélites u otros objetos como la estación espacial internacional al atardecer o al anochecer. Algunos cambian de brillo y luminosidad, de repente desaparece el objeto, porque en ese momento entra en el cono de sombra de la Tierra y deja de verse. 

Es muy común escuchar historias sobre objetos muy brillantes vistos en la madrugada, éstos resultan ser satélites del tipo iridium (de comunicaciones), altamente reflectivos, que orbitan el planeta 

Los objetos voladores que se pueden clasificar como ovnis son: 

Meteoros, satélites artificiales, planetas visibles a simple vista como en el caso de Venus; las denominadas estrellas fugaces o meteoros muy brillantes, restos de satélites artificiales, lo que ahora se conoce como basura espacial, cohetes que entran en la atmósfera, fenómenos lumínicos como las centellas o los relámpagos esféricos; la estación espacial internacional, el telescopio espacial, entre otros. 

PROYECTO SETI

Existen varios proyectos SETI (Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre) que tratan de encontrar vida inteligente en el espacio, ya sea por medio de análisis de señales electromagnéticas captadas en distintos radiotelescopios, o bien enviando mensajes de distinta naturaleza al espacio, con la esperanza de que alguno de ellos sea contestado. 

Un interesante proyecto patrocinado por la NASA, el SETI@Home, está siendo apoyado por millones de personas de todo el mundo mediante el uso de sus computadoras personales, que procesan la información capturada por el radiotelescopio de Arecibo emplazado en Puerto Rico.

Hasta la fecha no se ha detectado ninguna señal que nos pueda indicar que en algún lugar del espacio existe vida inteligente, pero eso no quiere decir que estamos solos, dada la inmensidad del cosmos. 

Es una imposibilidad matemática que la vida se encuentre sólo en el planeta Tierra, sería un contrasentido existiendo un universo formado por 100.000 millones de galaxias y en nuestra galaxia un número similar de estrellas (el Sol es una estrella más).

Miles escudriñan el espacio exterior

UNIVERSO Miles de astrónomos profesionales y aficionados se dedican a vigilar la bóveda celeste en busca de cuerpos extraños que se aproximen a la Tierra o al Sistema Solar, con la idea de identificar antes que nadie algún cometa o asteroide que, si es visto por primera vez, llevará el nombre del descubridor.

Astrónomos siguen pistas en el universo

Casualidad El director del Observatorio Astronómico de Tarija, Rodolfo Zalles, afirma que “es increíble que miles de astrónomos no encuentren nada "extraño" durante sus observaciones, pero sí los que casualmente están en una autopista oscura logran ver estos objetos y relacionarlos con vida extraterrestre.

viernes, 4 de octubre de 2013

Editoriales de la revista "Ovnis: un desafío a la ciencia"

Hace algunos años la página web "Mitos del milenio" http://mitosdelmilenio.com.ar/ tuvo la magnífica idea de publicar los 10 editoriales escritos por el Dr. Oscar Galíndez en la revista especializada "Ovnis: un desafío a la ciencia" que circuló en Argentina durante 1974 y 1976. La misma (un tanto difícil de conseguir en éstos años) es considerada como la mejor publicación nacional editada sobre el fenómeno ovni. Destacándose la calidad de sus notas, artículos e investigaciones plasmadas en sus páginas. Consideramos que mucho de su contenido está aún vigente y no ha perdido actualidad en lo que al enfoque justo con que se trataba el tema se refiere. Es por ello que creo conveniente volver a compartir con todos los interesados este excelente trabajo, ya que es posible que muchos no lo conocieran.
A continuación el trabajo integro tomado de "Mitos del milenio"

                                                                                        Carlos Sainz


El Doctor Oscar A. Galíndez 

"Ovnis, un desafío a la ciencia" fue ­sin dudarlo- la mejor revista especializada en este tema que se haya ofrecido en los kioscos argentinos, caracterizada por una calidad periodístico-investigativa con reminiscencias de las más destacadas publicaciones europeas. Su efímera vida, con solo 10 números editados entre 1974 y 1976, fue lo suficientemente intensa para marcar en la ufología de la época un rumbo señalado por su Director, el Dr. Oscar A. Galíndez, a través de sus impecables notas editoriales .
Vistos en perspectiva, esos textos presentan naturales anacronismos ­ha pasado un cuarto de siglo- pero conservan el énfasis puesto por Galíndez en favorecer la investigación de los OVNIs usando el método científico, despreciando la superchería y el oscurantismo, acudiendo siempre a la mesura antes que a la urgencia fútil del sensacionalismo interesado y ­fundamentalmente- convocando a unificar criterios entre investigadores de un mismo tema, como forma excluyente para alcanzar objetivos futuros de real valía.
El Dr. Oscar Galíndez es abogado y tiene una amplia trayectoria como Juez en la ciudad de San Salvador de Jujuy, donde escribió diversos libros jurídicos, se desempeñó como docente y llegó a ser Presidente de la Corte Suprema de Justicia, máximo cargo al que puede aspirar un profesional del derecho en la Argentina.



EDITORIAL NÚMERO 1

EDITORIAL NÚMERO 2

EDITORIAL NÚMERO 3
EDITORIAL NÚMERO 4
 
EDITORIAL NÚMERO 5

EDITORIAL NÚMERO 6

EDITORIAL NÚMERO 7
  
EDITORIAL NÚMERO 8

EDITORIAL NÚMERO 9

EDITORIAL NÚMERO 10

http://mitosdelmilenio.com.ar/mytovn14.htm

EDITORIAL de la revista "Ovnis, un desafío a la ciencia", N° 1

EDITORIAL de la revista "Ovnis, un desafío a la ciencia", N° 1, Ed. CADIU, Córdoba, Ar., junio 1974, escrita por el Dr. Oscar A. Galíndez.




"Quien empieza con la certeza, desemboca en la duda.
El que da comienzo con la duda, termina con la certeza".
Francis Bacon

NUESTROS PROPOSITOS

El fenómeno Ovni es un problema de marcada complejidad que exige para su estudio el concurso de distintas disciplinas técnico-científicas que posibiliten un enfoque integral del mismo. En su propio contexto se alternan múltiples aspectos humanos y físicos que denotan la conveniencia de alentar su análisis circunstanciado desde la óptica específica de cada Una de las ramas del conocimiento en él involucradas.
Desafortunadamente no siempre se ha entendido la temática de esta manera, lo que ha facilitado la proliferación de grupos oscurantistas que -lejos de abocarse a una responsable labor de investigación- han encaminado su accionar hacia fronteras seudo-científicas, exhibiendo una imagen de pobrísima capacidad crítica frente a la comunidad científica contemporánea.
Por conducto de este mensuario pretendemos colocar al fenómeno dentro del nivel técnico y bajo la orientación metodológica que siempre signaron el desenvolvimiento de la verdadera ufología.
A no dudar que habremos de defraudar las expectativas de quienes alimenten encontrar en estas páginas esperanzados "mensajes del cosmos", supuestos relatos de "viajes a otros planetas", o quizás temas ocultistas u otros tópicos extraños con los que generalmente aparece asociada la consideración del fenómeno.
Cada una de nuestras entregas condensará las contribuciones nacionales y extranjeras de mayor representatividad dentro del espectro investigativo. Y particularmente merced a la traducción y/o reproducción de estas últimas, procuraremos situar al analista en un marco de parmanente actualización que posibilite el acrecentamiento progresivo de los estudios ufológicos latinoamericanos.
Habremos de transitar un camino pletórico de dificultades. Sin crónicas impactantes. Con estudios de contenido técnico y exposiciones críticas de probidad. Aceptamos el desafío y lo asumimos sin ambajes. Porque sabemos de la madurez intelectual del hombre argentino, y estamos convencidos que nos acompañará permanentemente. Con su estímulo y su opinión honesta.


El Director

Fuente: http://mitosdelmilenio.com.ar

EDITORIAL de la revista "Ovnis, un desafío a la ciencia", N° 2

EDITORIAL de la revista "Ovnis, un desafío a la ciencia", N° 2, Ed. CADIU, Córdoba, Ar., julio-agosto 1974, escrita por el Dr. Oscar A. Galíndez.


"El escepticismo presuntuoso que rechaza los hechos sin saber si son reales o no, es más reprensible -si cabe- que la credulidad fanática".
Humboldt

LEYES FISICAS Y FENOMENO OVNI


Se ha sostenido con reiteración que algunas supuestas características del fenómeno Ovni no encajan en la preceptiva de la física tradicional, lo que alimenta la perspectiva de la inexistencia de tales manifestaciones o, al menos, de la imposibilidad de su naturaleza física (v. gr.: superación de barreras térmicas, aceleraciones y dasaceleraciones bruscas, virajes en ángulos rectos, agudos y de 180 grados, ausencia de "bang" sónico, inobservancia de las propiedades de cohesión e impenetrabilidad).
Quizá se imponga una pequeña reflexión filosófica. La sola circunstancia de que se trate de una manifestación inexplicable a la luz de los esquemas aceptados, vindica plenamente todo interés contemporáneo por ahondar en su consideración minuciosa. Si el fenómeno aparentemente vulnera algunas leyes físicas, ello podría estar denotando que tales comportamientos serían perfectamente posibles en nuestro orden natural; o, si se quiere, dentro de una Naturaleza que aún nos es desconocida. De otra manera no podría manifestarse. Nada puede ir contra la Naturaleza. Ni siquiera el fenómeno Ovni.Las leyes físicas no nos fueron "reveladas". Siempre estuvieron allí, El hombre las ha ido descubriendo paulatinamente, formulándolas tras un proceso correlativo de observación, experimentación y generalización. Son por tanto descriptivas de ciertas regularidades que el hombre ha comprobado en el orden natural que le circunda. De ellas -filosóficamente- se puede predicar su falsedad o su realidad. Y si nuevos fenómenos o descubrimientos nos denuncian su desacierto, ello no importa inferir que la Naturaleza se haya equivocado. El error es siempre del hombre, y proviene de la estrechez de nuestras capacidades de observación e interpretación.
Ante la opción de descartar de raso el fenómeno Ovni por no conformarse a algunas leyes físicas descriptivas, 0 aceptar la posibilidad de la falsedad de algunas de ellas, escogernos esta última alternativa. Es una actitud de modestia. De reconocimiento a las limitaciones de nuestra racionalidad.


El Director

Fuente: http://mitosdelmilenio.com.ar/

EDITORIAL de la revista "Ovnis, un desafío a la ciencia", N° 3

EDITORIAL de la revista "Ovnis, un desafío a la ciencia", N° 3, Ed. CADIU, Córdoba, Ar., set.-oct. 1974, escrita por el Dr. Oscar A. Galíndez.




"Salvo casos excepcionales, la verdad no se nos da; es preciso buscarla".Brochard

PERSPECTIVAS INVESTIGATIVAS

El 25 de marzo de 1974 falleció de un ataque cardíaco el Dr. Edward Uhler Condon, en su domicilio de Boulder (Colorado, U.S.A.). Su figura era bien conocida en el campo de la física, y en no menor medida dentro del concierto ufológico mundial, como consecuencia de la función directriz que le cupo en el estudio sobrellevado por la Universidad de Colorado sobre objetos voladores no identificados, y que culminara -tras 26 meses de investigación- con el controvertido Informe de diciembre de 1968 (1).
Era profesor de Física y Astrofísica y miembro del Joint Institute for Laboratory Astrophysics de la Universidad de Colorado. Fue director del National Bureau of Standards y miembro de la Academia Nacional de Ciencias. En 1941 fue nombrado para integrar el comité que estableció el programa de la bomba atómica para los Estados Unidos. Fue Igualmente miembro de la Academia Americana de Artes y Ciencias, la Sociedad Filosófica Americana, la Asociación Americana para el Desarrollo de la Ciencia (presidente, 1953), la Sociedad Americana de Física (presidente, 1946), lo Asociación Americana de Profesores de Física (presidente, 1964), la Sociedad para la Responsabilidad Social de la Ciencia (presidente, 1968-69), y de varias organizaciones científicas de Suecia, Francia y Gran Bretaña.
El Dr. Condon fallece en momentos en que comienza a perfilarse un marcado descrédito de su informe negatorio de la realidad Ovni. ("No pueden justificarse ulteriores estudios generales de los Ovnis en la expectativa de que la ciencia avanzará con ello"). Las sospechas primiciales de que la Universidad de Colorado no iba a concretar una evaluación Integral y científica del problema se vieron posteriormente consolidadas en diversas circunstancias suficientemente conocidas por los ufólogos contemporáneos. La .publicidad del memorandum secreto del Ing. Robert Low (luego Coordinador General del proyecto) (2), las críticas metodológicas del desaparecido Dr. James Mc Donald (3), así como los lamentables entretelones de la comisión expuestos por el Dr. David R. Saunders (miembro expulsado del Comité de Colorado) (4), contribuyeron -"ab initio"-, a tomar debida conciencia de la superficialidad del estudio en cuestión. Los exámenes ulteriores del contexto del Informe permitieron subrayar las contradicciones existentes entre las conclusiones barajadas por el Dr. Condon y los episodios oficialmente reconocidos por el Comité como "no Identificados" (Casos Nros. 2, 12, 13, 14, 31, 40, 47, etc.). El contrasentido es manifiesto. No puede negarse aquello que paralelamente se admite. Mientras existan "no identificados" la cuestión debe permanecer abierta. La sustentación de un criterio distinto es una actitud anticientífica.
Contrariando las conclusiones de Colorado, el reciente libro del Dr. J. Allen Hynek (5) (ex asesor del Libro Azul de la USAF) ha venido a robustecer la necesidad de un estudio científico del fenómeno Ovni, aportando episodios acreditativos de la verificación de manifestaciones anómalas que merecen ser analizadas seriamente. La notable repercusión lograda por esta obra en los círculos americanos y europeos, de cuenta de una positiva concientización de la realidad fenoménica que nos ocupa. Confiamos que ello estimule la iniciación de nuevos y profundos estudios del tema.
Con el Dr. Edward U. Condon, desaparece una respetable personalidad contemporánea. Con él se extingue uno de los responsables del más reciente intento oficial por desalentar toda consideración científica del problema. "Paz para sus cenizas. Pero los Ovnis no han muerto"(6).


El Director

CITAS SIBLIOGRAFICAS:
1) "Scientific Study of Unidentified Flying Objects", Univ. of Colorado, Dr. Edward U. Condon, Director, Bantam Books, NY, U.S.A., enero 1969.
2) Fuller, J. G. "Flying Saucer Fiasco", revista Look, U.S.A., 14-5-68, pp. 58-63.
3) Mc Donald J. "Objets Volants Non ldentifiés - Le plus grand probleme scientifique de notre temps?", GEPA, Francia, 1969.
4) Saunders D.R. y Harkins R.R. "UFOs? Yes! - Where the Condon Committes went wrong", The World Publishing Co., Ohio, U.S.A., 1969.
5) Hynek J.A. "The UFO Experience - A Scientific Enquiry" The H. Regnery Co. Inc., Illinois, U.S.A., 1972.
6) Lagarde F. "Un homme s'en va", LDLN, Francia, jun-jul 1974, n° 136, p. 27.


Fuente: http://mitosdelmilenio.com.ar

EDITORIAL de la revista "Ovnis, un desafío a la ciencia", N° 4

EDITORIAL de la revista "Ovnis, un desafío a la ciencia", N° 4, Ed. CADIU, Córdoba, Ar., nov.-dic. 1974, escrita por el Dr. Oscar A. Galíndez.


LA PRUEBA FOTOGRAFICA

El asesor fotográfico del Comité Nacional de Investigaciones sobre Fenómenos Aéreos de los Estados Unidos (NICAP), Mr. Ralph Rankow, reconoce acertadamente que "como cualquier fotografía de UFO puede ser trucada, ninguna puede aceptarse ­por clara que sea- como prueba de la realidad de un objeto, sin un testigo de confianza"(1)
La apreciación precedente es muy cierta, ya que la prueba fotográfica es la evidencia más endeble con que puede contar el analista científico. Hay personas de grandes conocimientos técnicos que pueden realizar montajes fotográficos capaces de resistir por mucho tiempo el examen crítico de los expertos. "Sin un testigo de probidad, cualquier documento de este género -y supuestamente auténtico- sólo debe aceptarse con grandes reservas.
Somos bastante reacios a insertar en nuestras páginas estos pretendidos elementos probatorios, salvo que los mismos estén acompañados por un detallado Informe sobre el estudio técnico de los negativos. Y aún así, ese análisis sólo mostrará una encomiable preocupación científica del grupo de que se trate, pero sus conclusiones a favor de la realidad de la captación ­si las hubiera- sólo tendrán un valor meramente subjetivo.
Creemos que se hace mucho daño a la investigación seria del fenómeno cuando se promociona la temática -aún con la mejor buena fe o intención- en función de repertorios fotográficos que -muchas veces espectaculares- acrecientan las dudas en torno a la autenticidad de todo el espectro fenoménico. Hay otros aspectos probatorios más sólidos de] problema (v.gr.: las evidencias físicas) que merecen ser profundizados en aras de posibilitar un avance considerable de la Ufología.
La fotografía recién se incorporará al nivel de las grandes pruebas físicas del fenómeno Ovni si algún día los gobiernos -tomando debida conciencia de su importancia científica- emplazan redes de rastreo con instrumental de alta precisión. El científico americano D. Herbison Evans -por ejemplo- ha sugerido la utilización de dos simples artefactos destinados a ese fin (2). Los mismos consisten en una parrilla transparente de difracción para reproducciones y una pieza de celuloide polarizado. A su criterio, si se pudieran observar o fotografiar objetos luminosos a través de esa parrilla, sería posible obtener alguna idea de la temperatura y composición del fenómeno. Incluso se podría diferenciar entre simples reflexiones luminosas y objetos concretos mediante un mecanismo rotatorio del celuloide.
Pero en todos los casos las posibilidades de éxito no son muy alentadoras. El experto en electrónica del observatorio de Dearborn, Estados Unidos, W. T. Powers, aludiendo a la necesidad de establecer una red de vigilancia fotográfica con aparatos automáticos, ha advertido que sólo las secuencias a corta distancia pueden proporcionar datos útiles, ya que las cámaras para meteoros están programadas para campos de visión de decenas de kilómetros de altitud, donde aquellos son más fácilmente observables. Sugiere cámaras de cobertura total equipadas con un espejo convexo para fotografiar 180° del cielo (la bóveda de horizonte a horizonte), pero adaptadas para 1.500 metros en adelante. Deberían estar localizadas no más de 10 kms. entre una y otra, y preferentemente menos (3).
Coincidiendo con tales apreciaciones, la Universidad de Colorado reconoció que la red Smithsoniana está diseñada para detectar objetos astronómicos brillantes a elevadas velocidades angulares. No debe sorprender -entonces- que el 100% de los registros correspondan efectivamente a tales cuerpos astronómicos. Toda futura investigación que pretenda utilizar esa red para el estudio de los Ovnis debe procurar superar las limitaciones de la misma (4).
Mientras tanto, las supuestas fotografías de Ovnis tomadas con cámaras no automáticas seguirán ofreciéndonos un apreciable margen de duda. La honestidad científica exige mesura. Practiquémosla.


El Director

CITAS BIBLIOGRAFICAS
1) Ribera A. y Farriols R. "Un caso Perfecto", Pomaire, Barcelona, 1969, p. 26
2) "Science", U.S.A., vol. 161, N9 3848, 27-9-68, p. 1297.

3) Powers; W. T. "Photographic surveillance for UFOs, is it feasible?", FSR, enero-feb., 68, p. 14.
4) "Scientific Study of Unidentified FIying Objects" , Bantam Books, 1969, p. 773.

Fuente: http://mitosdelmilenio.com.ar

EDITORIAL de la revista "Ovnis, un desafío a la ciencia", N° 5

EDITORIAL de la revista "Ovnis, un desafío a la ciencia", N° 5, Ed. CADIU, Córdoba, Ar., ene.-feb. 1975, escrita por el Dr. Oscar A. Galíndez.


EL PAPEL DE LA UFOLOGIA

Ayer fue el geocentrismo de Ptolomeo contra la "herejía" del heliocontrismo de Copérnico. Hoy son los epígonos del desaparecido doctor Condon contra el "cúmulo de idioteces" de los Ovnis. Y es lógico que así sea. "Siempre es difícil lograr un cambio en nuestra Imaginación -ha sentenciado el recordado Bertrand Russell- sobre todo cuando ya hemos dejado de ser jóvenes (1).
Galileo fue condenado dos veces por el Santo Oficio. Newton será perseguido por su teoría de la gravitación. Lavoisier deducirá la inexistencia de meteoritos. Newcomb demostrará que lo más pesado que el aire no podía volar... ¿Hace falta insistir en ejemplos afines?
El fenómeno Ovni debe estudiarse con rigor científico y sin apriorismos que posteriormente desnaturalicen la significación de las conclusiones a que eventualmente pudiera arribarse. La ciencia contemporánea debe avenirse a la necesidad de una investigación extensiva del problema. Los archivos de los grupos de probidad de¡ mundo entero cuentan con suficiente material documental como para respaldar convenientemente esa labor. La apatía sistemática debe ceder su lugar a la curiosidad creadora. La ufología tiene la responsabilidad de exhibir ecuménicamente el verdadero rostro del fenómeno, desenmascarando a los mixtificadores de siempre, enunciando y poniendo en práctica nuevas pautas metodológicas, emitiendo opiniones mesuradas y eliminando el aura fantasiosa y disparatada con que lamentablemente se ha rodeado al tópico.
La indiferencia de la ciencia contemporánea no debe interpretarse como una pretendida "conspiración del silencio", entendida ésta como una ocultación deliberada de la realidad de los Ovnis. Estimamos que no existe ningún hecho intencionalmente reservado, cuya revelación pueda coadyuvar a desentrañar definitivamente la naturaleza del fenómeno. Los gobiernos y los científicos callan porque nada saben sobre tales manifestaciones. La USAF -por citar una esfera de permanente interés oficial- siempre abordó la problemática superficialmente, sin el menor desvelo por llegar al núcleo de la cuestión. Sus comisiones de encuesta -generalmente integradas por personal desprovisto de aptitudes científicas- fueron creadas bajo una inspiración militar y en respuesta formal a continuos requerimientos investigativos de legisladores y ciudadanos estadounidenses. Las directivas de la CIA siempre tendieron a sugerir la conveniencia de una consideración somera del tema. Hay intereses creados que alientan la necesidad de orientar las subvenciones oficiales hacia otros estudios que -desde el punto de vista estratégico- resultan más redituables y aconsejables.
No estamos frente a informaciones sustraídas al conocimiento del vulgo por temor al pánico colectivo, sino ante una absoluta falta de idoneidad e interés científico por parte de quienes oportunamente cargaron con la responsabilidad de afrontar esos estudios. Lo lamentable es que otros países del mundo -colocados dentro de la órbita de influencia de los Estados Unidos- han recogido los informes escépticos de aquellas comisiones, aceptando sus conclusiones y procediendo a desbaratar los intentos locales de investigación.
La ufología -sin embargo- se está abriendo camino a través de la insensibilidad, y en gran parte merced a los trabajos silenciosos de particulares o, si se quiere, de aficionados con mentalidades científicas. El desarrollo de la aviación, de la radioastronomía, del electromagnetismo, de la tecnología coheteril, han sido el producto de aficionados. Bien advierte el doctor Jacques Vallée que la ciencia no es propiedad de ningún grupo de hombres. La ciencia toca a todos. Lo que los científicos profesionales puedan decir y escribir no lleva necesariamente el sello de la ciencia. Y lo que los "no científicos" como Edison, Tsiolkovski, Gramme o los hermanos Wright dicen y hacen, a veces lleva la estampa de la ciencia (2).
Cabe a la ufología el objetivo de lograr que el fenómeno acapare el interés de la ciencia contemporánea. Somos al respecto optimistas. Hay mucha gente idónea en nuestro país y en el exterior que trabaja empeñosamente en tal designio. Todo depende de la seriedad con que se encare el problema. Nada es científico por naturaleza. Ese carácter lo adquiere un fenómeno en función de la forma en que es abordado.

El Director

CITAS BIBLIOGRAFICAS
1) Russell, B.: "El ABC de la Relatividad", Edit. Libros del Mirasol, Bs. As. 1964, p. 11.
2) Vallée, J.: "A ten point research proposal", FSR, Londres, set-oct 1966, p. 12.


Fuente: http://mitosdelmilenio.com.ar/

EDITORIAL de la revista "Ovnis, un desafío a la ciencia", N° 6

EDITORIAL de la revista "Ovnis, un desafío a la ciencia", N° 6, Ed. CADIU, Córdoba, Ar., mar.-abr. 1975, escrita por el Dr. Oscar A. Galíndez.




¿Filme documental sobre OVNIS?

Recientemente ha tomado estado público una carta fechada el 4 de abril de 1966 y firmada por el entonces senador norteamericano Gerarld R. Ford (1). Contemporáneamente la misiva adquiere singular importancia, atento la actual investidura presidencia¡ del señor Gerald R. Ford en los Estados Unidos.
La nota está dirigida a la señora Laura Mundo y dice lo siguiente: "Le agradezco su reciente comunicación de apoyo a mi propuesta de que el Congreso investigue la masa de informes sobre objetos voladores no identificados producidos en Michigan del Sur y otras partes del país. Corresponde al Gobierno Federal ocuparse de un asunto que está alarmando a nuestro pueblo, y por tal razón he solicitado este estudio.
"Tal encuesta se torna necesaria y saludable debido a los episodios que se han producldo y puedo asegurarle que continuaré presionando para que la misma es concrete. Quiero hacerle saber que sus comentarios específicos me han sido útiles al respecto, y que sus recomendaciones no serán desatendidas. Estoy enterado de otros informes, tal como "The UFO Evidence" (2) que plantea interrogantes que, como en el caso de las recientes apariciones, no pueden ser resueltos por conducto de soluciones superficiales".
La carta reproducida viene a propósito de la información difundida con fecha 25 de agosto de 1974 por un semanario americano (3), según el cual el Ministerio de Defensa de los Estados Unidos habría decidido preparar al público y anunciar progresiva y oficialmente que los Ovnis existen y proceden del espacio exterior. El diario cita al respecto las declaraciones del director de la respetable APRO, señor Jim Lorenzen quien afirma que ese programa de concientización se efectivizará en el curso de los próximos meses con la distribución de un filme documental sobre el tema. Sobre el particular, cabe acotar que la compañía cinematográfica Allen Sandler Production, de Los Angeles, ha estado trabajando con el Departamento de Defensa en la preparación del largometraje en cuestión cuyo rodaje ya habría finalizado. El material a exhibir sería de carácter oficial y revelaría la naturaleza mecánica de los Ovnis. A este documento le sucederían otros filmes que ¡rían creando las condiciones propicias para la ulterior revelación de la procedencia extraterrestre del fenómeno.
No resulta aventurado colegir -en el supuesto de que el programa y la película sean una realidad- que el interés por los Ovnis de Gerarld R. Ford haya jugado un rol preponderante en esta apertura mental norteamericana hacia la aceptación de la problemática ufológica. Tampoco es descartable la influencia del conocido ejemplo francés en donde, de un tiempo a esta parte, se ha venido estudiando ampliamente el fenómeno a nivel oficial. El Ministerio de las Fuerzas Armadas de Francia está interesado en los Ovnis por conducto de la Gendermería, que ha recibido el respecto Instrucciones estrictas de porte de la Armada del Aire, Tierra y Mar. Igual consideración para el Ministerio del Interior de ese país, que ha enviado una circular a los Prefectos para recoger una información permanente en torno el desenvolvimiento del fenómeno (4).
De todos modos, quienes desde hace varios lustros nos encontramos embarcados en estas encuestas, estamos persuadidos de que el optimismo por un eventual reconocimiento oficial del fenómeno no tiene posteriormente su contrapartida compensatoria. La investigación ufológica nos enseña a ser mesurados en las reflexiones y hasta escépticos en las expectativas. Aguardemos los hechos y recién formulemos nuestras apreciaciones. Las perspectivas -no obstante- son halagüeñas.


El Director

Fuente: http://mitosdelmilenio.com.ar

EDITORIAL de la revista "Ovnis, un desafío a la ciencia", N° 7

EDITORIAL de la revista "Ovnis, un desafío a la ciencia", N° 7, Ed. CADIU, Córdoba, Ar., may.-jun. 1975, escrita por el Dr. Oscar A. Galíndez.




PRIMICIA vs. OBJETIVIDAD

Transitamos un periodismo que nos exige mesura y precisión, aún a riesgo de dilatar apreciablemente la difusión de algún acontecimiento ufológico. No estamos embarcados en una carrera alocada cuya meta inmediata sea contabilizar primicias, y, la mediata, la de impactar el lector con un manejo indiscriminado de información muy reciente.
El fenómeno Ovni es una realidad física anómala que debe abordarse con un riguroso criterio metodológico que permita profundizar científicamente las particularidades de su naturaleza última. Esta afirmación suscita otra de sentido antinómico, traducible en términos de un necesario rechazo a toda difusión apresurada de hechos flamantes, supuestamente relacionados con el tema. En nuestro caso, la objetividad y la amplitud de prueba están reñidas con la primicia, sinónimo de ligereza y de estrechez documental.
Esto no sucede en otros campos del periodismo, en donde muchas veces pueden conciliarse la seriedad y la agilidad informativa, en atención a la propia naturaleza de los hechos relatados. Pero en el terreno ufológico no ocurre lo mismo. Quien pretenda afirmar lo contrario ignora por completo los múltiples aspectos involucrados en el problema, ya que el análisis pormenorizado de¡ mismo exige el concurso de numerosas disciplinas técnico-científicas.
El supuesto descenso de un Ovni -por ejemplo- ligado a la captación fotográfica del fenómeno y a la existencia de huellas en el terreno, impone la necesidad de un análisis detenido del evento desde muy distintas ópticas. El botánico -v.gr.- explicará si los hongos que proliferaron en la marca en cuestión corresponden a la especie generadora de los conocidos "anillos de hadas" erróneamente atribuidos por el vulgo a los Ovnis. El físico -por su parte- evaluará las particularidades de la tierra y hierba calcinados, barajando hipótesis convencionales sobre la causa generadora de esos efectos y determinando paralelamente el el índice de radiactividad registrado en el sitio se ajusta al nivel normal de radiación ambiental del lugar. El químico -en su caso- analizará algún sedimento encontrado en el sector, mientras que el fotógrafo hará lo propio con los negativos obtenidos. El médico ensayará una explicación científica sobre los efectos fisiológicos acusados por el testigo, mientras que el siquiatra buceará en la mente del protagonista en busca de una interpretación psicológica del fenómeno.
Las etapas precedentemente indicadas son apenas un reflejo muy elemental de los múltiples problemas que debe arrostrar la ufología científica frente a cada caso concreto. Casi a diario nos llegan denuncias de supuestos avistamientos y/o aterrizajes de Ovnis en algún punto del país. Si nuestra publicación fuese un mero órgano informativo de cuanta estupidez sea puesta en circulación, no sólo se convertirla en un pobrísimo catálogo de lo absurdo, sino que dejaría de cumplir con el cometido que signara su aparición.
Quienes pretendan encontrar en nuestras páginas un relato general, de cualquier episodio que haya sido divulgado recientemente por los conductos ordinarios, se verán por cierto defraudados. La investigación silenciosa y seria es una labor que insume un apreciable margen de tiempo. Es preferible sacrificar "primicias", en aras de la obtención de un resultado científicamente más valedero. En caso contrario sólo se divulgarían rumores, pero no investigaciones. El rumor desjerarquiza a la ufología. La investigación la enaltece.


El Director

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EDITORIAL de la revista "Ovnis, un desafío a la ciencia", N° 8

EDITORIAL de la revista "Ovnis, un desafío a la ciencia", N° 8, Ed. CADIU, Córdoba, Ar., set. 1975, escrita por el Dr. Oscar A. Galíndez.


UN AÑO DE LABOR

Cuando hace un año nos trazarnos un derrotero a seguir y nos fijamos un objetivo a lograr, no desconocíamos las dificultades que afrontaríamos en nuestra empresa periodística. Los hechos confirmaron con creces nuestras apreciaciones. Pero la renovada continuidad de nuestros lectores nos ha permitido sobrellevar -no sin esfuerzo- los avatares propios de un designio que muchas veces pareció condenado a esfumarse en el terreno de las frustraciones. Y no precisamente por falta de interés de quienes nos leen, sino por la variabilidad de los costos de impresión, hecho éste que incide en mayor medida en las publicaciones carentes de publicidad y con tirajes periódicos no muy considerables.
Si nuestra revista ha logrado capear esa difícil situación, tal logro sólo encuentra su explicación en la permanente adhesión de sus lectores. Esta circunstancia, no sólo obliga a un sincero reconocimiento de nuestra parte, sino que señala un compromiso de mejoramiento técnico y documental, a la par que el mantenimiento de un estilo periodístico que paulatinamente gana adeptos entre los analistas serios del fenómeno Ovni.
En un año de vida hemos sido receptáculo de inmerecidos elogios, pero también blanco permanente de críticas de la más variada naturaleza. A todas estas manifestaciones las hemos valorado en su justa medida. Tanto unas como otras nos han permitido ahondar en los aspectos sicosociológicos que se mueven tras el Ovni, como por ejemplo el grado de culturización, el aferramiento a los mitos o los afanes de notoriedad, fenómenos éstos que coadyuvan -entre otros- a contar con un espectro más ampliativo del problema.
Somos respetuosos de otras líneas investigativas. Pero entendemos que ha llegado la hora de desmitificar el fenómeno, despojándolo de todo elemento metacientífico. Es menester depurar la información y convertir el estudio de los datos vírgenes en una verdadera tarea científica. Los devaneos y las especulaciones gratuitas no tienen ni deben tener lugar en una ufología metodológicamente estructurada a la luz de modernas técnicas de tratamiento de la información. El optimismo que trasuntábamos en nuestra primera entrega se ha revitalizado. En un año de labor periodística hemos contabilizado legiones de mentalidades abiertas a esta tesitura. Es reconfortante. La evaluación del fenómeno Ovni cobra relevancia científica. La concientización de su importancia no ha requerido de espectacularidades. El lector latinoamericano ha aprehendido el fenómeno sin necesidad de sensacionalismos destinados a ganar su atención. Y esto es signo de madurez. La charlatanería es subestimación de la capacidad de raciocinio. El periodismo auténtico -en cambio- es valoración de las aptitudes Intelectuales.


El Director

Fuente: http://mitosdelmilenio.com.ar